Café con leche: la proporción de cada mañana
El café con leche combina café y leche caliente en una taza sencilla, sin exigir una capa alta de espuma. La mezcla a partes iguales es un buen punto de partida, aunque cada casa y cada barra tienen su medida. Aquí usamos 60 ml de espresso y otros tantos de leche para preparar una taza pequeña con sabor a café reconocible.
Ingredientes
- 60 ml de café espresso.
- 60 ml de leche entera.
Preparación
- Organiza la preparación
Escoge una taza de unos 180 ml y caliéntala con agua. Vacíala antes de servir. Mide la leche en un recipiente aparte y prepara la cafetera, de modo que ambos líquidos estén listos con poca diferencia de tiempo.
- Calienta la leche
Pon los 60 ml de leche a fuego suave o caliéntalos en el microondas en tandas cortas. Remueve entre tandas para repartir el calor. Retírala antes de que hierva; no hace falta montar espuma para esta receta.
- Prepara el café
Obtén 60 ml de espresso con dos extracciones de 30 ml, usando la dosis correspondiente en cada una. Evita alargar una sola extracción únicamente para llenar la taza, porque modifica el sabor de la base.
- Mezcla y sirve
Vierte el café en la taza y añade la leche caliente. Remueve con suavidad y prueba la proporción. Sirve inmediatamente, mientras la mezcla mantiene una temperatura agradable y no se ha formado una película en la superficie.
Variaciones
Con cafetera italiana, utiliza 60 ml del café ya preparado y conserva los 60 ml de leche. No tendrá exactamente la misma textura que el espresso, pero funciona bien como versión casera. Para una taza más lechosa, aumenta la leche a 90 ml. Si quieres más cantidad sin cambiar el equilibrio, duplica ambos ingredientes y utiliza una taza mayor.
Errores frecuentes
El calentamiento excesivo cambia el sabor y favorece que aparezca una película. Vigila el recipiente durante todo el proceso.
Si la taza resulta áspera, revisa primero la preparación del café. Aumentar su cantidad puede acentuar ese mismo defecto.
Sigue con
Productos relacionados

En stock

33,96 €/kg